Palabras con motivo del quincuagésimo quinto aniversario del Servicio Aerofotogramétrico del General Juan Soler Manfredini Fuerza Aérea de Chile

Hoy nos encontramos celebrando nuestro presente, honrando nuestro pasado y proyectando nuestro futuro.

 

Con estas palabras, que reflejan nuestros sentimientos y nuestras intenciones, quiero destacar, en representación de cada uno de Uds., que el personal del Servicio Aerofotogramétrico del presente, rendimos un sentido reconocimiento a nuestros orígenes, a todo lo aprendido en el caminar de nuestra carrera profesional, y con gran orgullo podemos afirmar que es el resultado de las experiencias, aciertos y fracasos, éxitos y grandezas de nuestros fundadores y antecesores, quienes nos legaron sus conocimientos como importantes lecciones aprendidas.

 

Por tal motivo en este día que celebramos nuestro Quincuagésimo Quinto Aniversario, señalo, que más que un desafío el legado de nuestros antecesores, es una tarea constante de progreso y superación.

 

Recordando y honrando nuestro pasado, nos encontramos con nuestro decreto fundacional, el 11 de octubre de 1963, que contenía el pensamiento, los anhelos y la pasión del Capitán de Bandada Juan Soler Manfredini, que personalmente y con la asesoría de sus subalternos, asumió la gran tarea de proyectar la visión que se tenía en la época respecto a la exigencia cada vez más intensa de las actividades fotogramétricas y de cartografía aeronáutica, destacando una vez más, los desvelos, las inquietudes y la dedicación para estos vitales estudios que el Capitán Soler desplegó, siendo el motor de todas esas y muchas otras realidades en pro de la Unidad y de nuestra Institución. Es por ello que, tengo la convicción y orgullo que hemos correspondido con largueza a los sueños de nuestro fundador.

 

Son 55 años en los que hemos contribuido de forma sistemática al desarrollo de nuestra Fuerza Aérea y al país, alcanzando el reconocimiento nacional e internacional, el desafío es continuar a la vanguardia en la percepción remota, afrontando como un equipo los nuevos proyectos y metas, y estando conscientes de que nuestro trabajo es fundamental para el progreso de nuestra patria y la Institución.

 

Las competencias y capacidades adquiridas por el Servicio y su personal a lo largo de este camino recorrido, nos han permitido aportar al país nuevas herramientas para la toma de decisiones, ya sea en el mejoramiento de la gestión territorial, como en otros ámbitos del quehacer nacional, permitiendo optimizar los recursos con que el país cuenta para su desarrollo.

 

En estos años de funcionamiento, hemos forjado nuestra identidad con un ingrediente fundamental, que es el origen de lo que somos: nuestra vocación. Esa fuerza interior que habita en cada integrante de la Unidad, esa energía inspiradora, esa disposición de ánimo que nos permite enfrentar la adversidad y los obstáculos sin ceder. Esa adversidad que logra que algunos se hundan y otros la superen. Podemos elegir en qué actitud colocarnos y estoy seguro que siempre optaremos por superarlas, porque tenemos las armas profesionales, personales y espirituales para ello.

 

Es por eso que es importante elevar nuestra mirada hacia lo alto, empaparla con nuevos sueños y estar dispuestos a asumir los desafíos que estos sueños nos demandarán.

 

La historia se hace día a día, momento a momento. Por eso hoy, al celebrar un nuevo aniversario y visualizando este camino recorrido, es legítimo preguntarse:
¿quiénes somos hoy? y más importante aún: ¿quiénes queremos ser?
podemos decir con mucho orgullo que somos un Servicio reconocido en el país y por nuestros pares, así como en el exterior, por su calidad profesional, por la calidad de su gente y por su apertura a la modernidad. Eso somos hoy, pero esto no es un logro reciente, es el resultado de la experiencia y sabiduría de los profesionales con que ha contado nuestra Unidad.

 

El mundo y la tecnología avanzan en forma constante, generándose la necesidad de que los diversos actores deban operativizar sus medios, a fin de mantenerse vigentes.                                                                                    El Servicio Aerofotogramétrico no está ajeno a esta corriente tecnológica, pero a través del tiempo se ha consolidado en su ámbito de desempeño, gracias al trabajo conjunto de todo su personal, quienes, con su empuje y constancia, permiten mostrar con orgullo a la Institución y al país el posicionamiento actual de la Unidad.

 

Creo, que a todos nos atraen las modernas tecnologías, las cuales, en oportunidades nos simplifican las cosas. Sin perjuicio de esta legítima atracción, no debemos permitir que estas maravillas tecnológicas nos hagan olvidar la real maravilla de nuestra existencia, que es el ser humano, las personas, los integrantes del Servicio Aerofotogramétrico en cada uno de sus puestos de trabajo.

 

La diaria convivencia que tenemos con los más complejos sistemas de avanzada, debe estar siempre matizada con la convicción que son las personas quienes le damos un sentido ético y práctico a lo material y no al revés.

 

En este día tan especial y tan justificado, quiero destacar ese tan significativo espíritu y estilo para cumplir nuestro deber, ninguno es tan importante como todos juntos, porque acá se piensa y se actúa más en entregar que en recibir y para eso hay que desarrollar vocación de servicio, generosidad, espíritu de sacrificio y, lo más importante, un inmenso amor por la patria, es por ello que, sintámonos claramente identificados con cada vuelo, con cada captura, cada trabajo que realicemos en nuestras diferentes aéreas de desempeño, porque allí va una parte importante de nuestros esfuerzos, de dedicación y cuidado con que se hizo nuestra labor cotidiana y hoy es la ocasión propicia para resaltarlo y reiterarlo.

 

Quiero finalizar mis palabras con una invitación a observar desde lo alto, las majestuosas imágenes de las que surgirán capacidades que nos impregnarán nuevas energías y fortalecerán nuestros corazones y nuestras mentes con sueños renovados, que hoy debemos ser capaces de imaginar.

 

 

“EL VERDADERO DESCUBRIMIENTO NO CONSISTE EN BUSCAR NUEVOS CAMINOS, SINO TENER NUEVOS OJOS” Marcel Proust